Comienzo a viajar por un lugar Atlántico.
¿No es una maravilla?
Y que no haya nada en mi camino, para irme ya que no tengo a donde ir, dejando tan pronto un mal sueño con la canción de Hamburgo.
Luego, se puso detrás de tí, el Mar de Hierro. En donde hay una Bola de Cristal, que te dijo:
"Intentalo de nuevo".
Pero luego volviste a ser el juguete roto del Príncipe Rana, en donde hay un castillo hueco y helado.
Y dónde no se saben gobernar los corazones de los súbditos.
Así, es que hemos llegado, hasta Debajo del Mar de Hierro.
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